Rumiando Mentes

Aquí no hay letras perfectas, pero hay de sentimientos todos. Transformando pensamientos en palabras

Tengo el cuerpo en contra.

El estómago revuelto,

la cabeza golpeando por dentro,

los labios se agrietan,

los ojos se secan,

los tobillos tiemblan.

Algo en mí

está dejando de funcionar.

Cansada del

exceso de paciencia,

de mirar por el cristal

que me sostiene de pie,

de apretar todos los días

el botón de “estoy bien”.

Mi cuerpo ya no acompaña

lo que el corazón insiste.

Está en huelga, se resiste.

Se apaga por partes.

Como si ahorrar energía

fuera la única forma

de sobrevivirte.

Eres la cura

pero también la raíz del malestar.

Hay días

en que la diferencia

deja de importar.

Hay días en que la cura

resulta peor

que la enfermedad.

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