Rumiando Mentes

Aquí no hay letras perfectas, pero hay de sentimientos todos. Transformando pensamientos en palabras

Para quien camina con los ojos abiertos, y para los que caminan con los ojos cerrados por el miedo.

Me senté,

en el privilegio de mi alcoba,

a soñar con otros mundos,

otras realidades.

En esta vida,

de la que soy protagonista,

la fortuna me inunda:

la maldad nunca ha tocado mi puerta.

Pero desde que cruzamos palabras,

desde que escucho en tu voz hablar de ellos,

algo repta entre mis pensamientos

y desordena mi calma.

Sé que en otro lugar,

alguien está orando

para simplemente despertar mañana.

Y nosotros —aquí—

escribimos sin derecho

sobre sus vidas,

sus retratos.

Puedo sentir pena.

Puedo sentir culpa.

Pero hoy, contigo,

-sin que lo sepas-

decido expresarlo.

Acompañarte.

Sostener tu mano

cuando entres en esa misión.

No por conveniencia

sino por respeto.

Por la profunda admiración

que me provoca

verte cargar entre tus manos,

causas

que nunca han sido tuyas 

pero que eliges como si lo fueran.

Es desde mi suerte

que aprendí a leer,

sentada en mi privilegio,

mientras otros cruzan lo inexplorable

temblando de miedo.

Hablo mucho de destino,

y sé que lo hago desde un sitio cómodo.

En mi historia,

las estrellas no explotan.

Y ahí me pregunto:

¿cuánto he elegido realmente?

¿cuánto ha sido suerte?

¿cuánto en realidad, somos amos de nuestras vidas?

Quizá no elegimos esta historia.

Ni el niño que llega cansado a clases.

Ni el que duerme de pie en un baño.

Ni la niña del cuadro de honor

obligada a cargar

las expectativas de una familia rota.

Pero hoy sé, que hay privilegios

que pueden sostener los sueños de otros.

El tuyo, amor mío,

abriga.

Transforma el delirio en verdad.

Sujeta las cuerdas de una idea

que aún no tiene rostro

pero ya busca cambiar el mundo.

Abriga el espacio de una risa

que ha de florecer

en la voz de alguien que no estás destinado a conocer.

Aquí, desde nuestro privilegio,

tomando este té,

te miro y respeto:

Y ahí estás, intentando llevar un remanso de esperanza

a esos soldados de la vida

que no pidieron alistarse en ella.

Hoy sé,

que hay privilegios

que pueden sostener los sueños de otros.

Posted in ,